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El eclipse, ¿un mal augurio?

Un eclipse es  una ocultación transitoria, total o parcial, de un astro debida a la interposición de otro astro o al paso del primero por la sombra proyectada por otro.

Existen dos tipos de eclipses ya sean totales o parciales:

1: Un eclipse solar  que se produce cuando la Luna se interpone en el camino de la luz del Sol y proyecta su sombra en la Tierra. Eso significa que durante el día, la Luna se mueve por delante del Sol y se pone oscuro. 2: Un eclipse lunar, donde  la Tierra impide que la luz del Sol llegue hasta la Luna. Eso quiere decir que en la noche, la Luna Llena desaparece por completo, a medida que la sombra de la Tierra la cubre, adquiriendo un color rojizo

Entre los eventos astronómicos de mayor, uno de  los que más ha destacado entre los amantes de lo que pasa en el universo, es el eclipse lunar que ocurrió a finales del mes de mayo, esto luego que ha recibido el nombre de Eclipse Total de Luna de Sangre.

La Luna de Sangre ocurre cuando la tierra, el sol y la luna están alineados, generando un cono de sombra que oscurece a nuestro satélite natural. Esta ocasión es especial, pues aunque habrá otros momentos en que la Luna Llena se observó de rojo, este tono cubrió en un 97 por ciento la superficie lunar.

Mientras nosotros actualmente disfrutamos de los fenómenos fascinantes que nos brinda las incógnitas del cielo,no siempre fue así , anteriormente las antiguas civilizaciones consideraban los eclipses como signo de mal augurio  y antecesor de grandes catástrofes.

La palabra eclipse proviene de una antigua expresión griega que significa «abandono»; literalmente el eclipse era visto como el Sol abandonando la Tierra. Por ejemplo, las escrituras babilónicas hablan del eclipse más antiguo que se ha conseguido datar hasta el momento, que tuvo lugar el 31 de julio del año 1062 a.C. «Se transformó el día en la noche el 26 del mes de Sivan, en el séptimo año del reino y hubo un fuego en medio del cielo».

En la mayoría de las antiguas civilizaciones se tomaba como una mala señal debido a que se otorgaba el cielo como el recinto de los dioses y su adoración por el sol como una deidad, por lo que su cubrimiento se tomaba como señal de sequía, terremotos o incluso apocalipsis. Cada civilización daba una historia diferente para darle verdad a la momentánea oscuridad del cielo que sucedía en un eclipse. 

En el sur de Asia del antiguo reino de Siam, se creía que el dios-demonio Rahu, el Glotón, devoraba al Sol y que sólo el sacrificio de animales podía devolverle la luz.

En las leyendas hindúes, la Luna era la copa en la que los dioses bebían el amrita, elixir de la inmortalidad y los eclipses se producían cada vez que el monstruo Rahó conseguía atraparla para beber el brebaje mágico, pero como Rahó no tenía vientre, la luna podía escapar de nuevo y seguir su curso.

Por esto, en la India, se tomaban medidas en los eclipses, como la inmersión en el agua hasta el cuello, un acto de respeto que supuestamente ayudaba al sol en su combate contra el dragón que lo devoraba. En China originalmente sucedían por el feroz ataque de un dragón, o de enloquecidos perros que desgarraban al Sol y a la Luna. De allí que las palabras «eclipse» y «comer» se representan con el mismo carácter: la luna devorada por un sapo. Todo esto producto de un desarreglo cósmico en el cual generalmente estaban involucrados los problemas del emperador con sus esposas.

Una referencia es el clásico de Homero, La odisea, a un eclipse posiblemente observado en el año 1178 a.C. en Ítaca: «…y el Sol ha muerto en el cielo y una maligna niebla todo lo cubre» Años después, y según el historiador griego Herodoto, el 28 de mayo del año 585 a.C. un súbito oscurecimiento del Sol, pronosticado por Tales de Mileto, el eclipse de Tales, detuvo una recia batalla entre los medos y los lidios.

En la cultura maya, el dios sol llamado Kinich Abu, era conocido como el dador de la vida, un reflejo de orden cósmico estable. Al producirse eclipses solares, al opacar al astro rey rompían con este orden y regularidad, por lo que eran considerados un mal augurio. Se pensaba que al haber un conflicto la luna mordió al sol y viceversa.

Para Antonio Benavides Castillo, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la relación con lo divino propició el interés en los fenómenos astronómicos.“En torno a los eclipses se realizaban ceremonias y danzas con fines muy puntales. Montaban danzas con la creencia de que el ruido ahuyentaba el conflicto entre el Sol y la Luna. De esto vienen algunas prácticas  comunes como  que no se debe salir de la casa, especialmente, las mujeres. Las embarazadas tienen que protegerse al utilizar dos ganchos de ropa y cruzarlos para formar una cruz; otras, prefieren pegar hilos rojos en la ropa”.

El miedo a los eclipses desapareció a principios del siglo XX, cuando  se convirtió en un evento científico, el eclipse junto con otros misterios de los astros se convirtieron en protagonistas de la historia, la forma de explicar estos fenómenos aportó  tanto creencias como marcas culturales en la literatura, la danza  y lenguaje, además fue uno de los primeros impulsos para el desarrollo de la ciencia. 

                                                                                          Yarell Mendoza

XLSemanal. (2020, 8 enero). Los eclipses, en la mitología y en la Historia. https://www.xlsemanal.com/conocer/ciencia/20200108/primer-eclipse-luna-sol-historia-

A. (2019, 2 julio). Cómo pudieron los mayas predecir los eclipses solares con tanta precisión hace más de mil años. infobae.
colaboradores de Wikipedia. (2021, 9 mayo). Eclipse solar. Wikipedia, la enciclopedia libre.

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Periódico elaborado por estudiantes

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