Descubrir cientos de galerías y museos de todo el mundo a través de Google Arts & Culture (relanzada en 2016) y Street View, posibilitando experiencias únicas por medio de cámaras 360 °, ha resultado un redescubrimiento importante de estas herramientas y quizá para muchos un primer encuentro. Los innovadores recorridos hacen posible apreciar el conjunto arquitectónico y sus exposiciones permanenteso temporales de museos en lugares como Nueva Zelanda, Brasil, Japón, Portugal, Sudáfrica, entre otros. Los cuales, forman parte de los 2.000 ofertantes del sitio web del Instituto Cultural de Google.
Otra forma de aprovechar este sitio es correlacionar artistas, corrientes o temas específicos entre sí, “desde gatos en el arte desde 200 a. C. hasta el color rojo en el expresionismo abstracto, o incluso viajar 2.500 años atrás en el tiempo y mirar alrededor del antiguo templo griego de Zeus” (Osborn, 2016).
Esta herramienta también permite acceder a sitios inaccesibles para el público dentro de los recintos, como es la parte inferior y superior del escenario del teatro nacional del Palacio de Bellas Artes, siendo esto un ejemplo de reencuentro con espacios arquitectónicos nacionales, pudiéndose observar también iglesias, sus vitrales, Street art, y un sin número de artistas, lo que ha generado nuevo material de difusión en todo el mundo, sobretodo de manera no institucional, superando así el hecho de que la difusión museística en nuestro país sea mayormente deficiente.
Además de los distintos recorridos por las exposiciones hay un registro de obra catalogada de gran extensión, reportajes y exposiciones online. En México existen recorridos en museos como: El Museo de Arte Indígena Contemporáneo de Cuernavaca, con una muestra artística de más de 10 etnias del país (zeltal, yorome, yaqui, mazahua, hñahñu, entre otras). El Museo Dolores Olmedo donde se exponen obras de Frida Kahlo y Diego Rivera junto con 900 piezas arqueológicas, así como el Museo Frida Kahlo, el Museo Nacional de Antropología, el Museo Robert Brady, Museo Nacional de Arte, El Museo de Arte Moderno y el Museo Soumaya.
Google Arts & culture nos permite un acercamiento a muchos museos, autores, corrientes y temas desde la comodidad de nuestras casas presentándonos imágenes en alta resolución, sin embargo, hay un aspecto con el cual podría perderse el hilo de la intención curatorial, siendo este el hecho de que muchas veces no logran apreciarse los textos de muro y las cédulas. Por tanto, habría que preguntarse qué tan completo está el proyecto, si montar cámaras en los museos, sin un seguimiento apropiado para la compresión del montaje y su obra, cumple verdaderamente su función de difundir del arte.
La pandemia por COVID-19 ha frenado nuestras vidas de diferentes maneras, algunas personas trabajan desde casa, varios continuaron trabajando de forma normal o casi normal, mientras que otros, desafortunadamente, perdieron su empleo. Nos vimos obligados a vivir en confinamiento para poder conservar nuestra salud, evitando salir de casa más que en los momentos de alta necesidad. Los centros de usual concurrencia de gente fueron cerrados, de forma que, continuaron su negocio a través de sitios web como su primera opción y los que no lo habían tomado en cuenta por fin dieron el paso al mundo de la tecnología. Desde los primeros días de la pandemia, la Secretaría de Cultura de Jalisco implementó un “Botiquín cultural” que es de ayuda para sobrellevar la contingencia. El hashtag #LaCulturaNosUne se ve acompañado de la frase “aun en el aislamiento físico”, de forma que, se refiere a que la cultura forma parte de nuestra vida cotidiana y al no ser posible salir de la casa para seguir llenándonos de cultura, ahora viene a nuestras casas mediante recursos virtuales para todas las edades. El botiquín interactivo se compone de cuatro partes: cuenta cuentos, cultura para la primer infancia, cine en casa y contenidos temáticos para cada día de la semana.
Además de la Secretaría de cultura, algunos museos como el Museo de las Artes y el Museo de Paleontología han mantenido actividades por medio de sus redes sociales, tal es el caso de El Museo de las Artes Universidad de Guadalajara , el cual es un espacio para el fomento cultural de la comprensión, difusión y disfrute de las expresiones artísticas mas relevantes. Surge en 1994 como una oportunidad para exponer el trabajo del Mtro. José Clemente Orozco como patrimonio cultural del Estado, utilizando en ese entonces la planta baja del edificio de rectoría de la Universidad de Guadalajara. El MUSA, desde entonces ha albergado a varias exposiciones destacadas, entre ellas el año pasado, En casa con mis monstruos, de Guillermo del Toro, en colaboración con el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG). Aunque el publico no pueda gozar, de forma presencial, las exposiciones en este museo han continuado dichas visitas dentro de sus recorridos virtuales de sus exposiciones desde el 2013 hasta el 2020; asimismo, continúan subiendo contenido a redes sociales para el entretenimiento del público y seguir llevando cultura a sus casas.
El Museo de Paleontología de Guadalajara «Federico A. Solórzano B.», colindante con el Parque Agua Azul, exhibe la colección de fósiles más importante del occidente de México en siete salas, donde el visitante puede conocer sobre paleontología, fauna, geología, entre otros aspectos de nuestro país. Este museo se encuentra actualmente en remodelación de sus salas y espera, tras la pandemia, seguir con la exhibición de sus piezas, trabajo arduo de su equipo, presentando sus nuevas instalaciones al público. Este museo no se ha quedado atrás en sus redes sociales y ha mantenido varias secciones durante la pandemia para mantener entretenidas a las personas desde casa, entre sus publicaciones en Facebook se encuentran “Música para la ciudad” y “Recorrido cultural” en los que se promueven actividades culturales locales, así como la trasmisión de documentales y noticias sobre paleontología en México y el mundo.
Fotografía de Alan de Alejandre
La cultura es parte importante no solo de nuestra vida cotidiana sino también de nuestra forma de ser y de pensar, a pesar de que se suele dejar en segundo plano , es completamente necesaria para promover la expresión social, la historia, los valores, logrando así una armonía social. La cultura puede ayudarnos no solo a sobrellevar el aislamiento social sino también el tedio de la rutina diaria normal. Desde el cine y el teatro se puede lograr un descanso de los problemas habituales, por lo menos un par de horas. Así pues, todos los centros culturales son de suma importancia en nuestra vida diaria para complementar cada uno de nuestros hábitos y mejorar nuestro humor hacia con los seres queridos, cosa que se necesita mucho ahora que convivimos por más horas diarias con nuestra familia directa. No dejemos de asistir, pues, aunque de forma virtual a los eventos culturales, que ahora más que nunca son necesarios en nuestras vidas.
No te olvides de seguir a la secretaría de cultura en sus redes sociales y compartir con tus amigos para enterarte de más cosas para sobrellevar el aislamiento social.
Conoce uno de los museos más emblemáticos de México desde tu hogar.
“Pies para qué los quiero,
si tengo alas pa’ volar”
-Frida Kahlo.
Sin una fecha exacta del fin del confinamiento en casa y con un virus que actualmente ataca a la población mundial cada vez más cerca de nosotros, nos cuestionamos ¿hasta cuándo terminará esto? La respuesta sigue siendo un misterio, ya que aún no se ha encontrado la vacuna para la enfermedad. Todo esto hace que sea más remota la posibilidad de viajar y hacer planes. Por fortuna estamos en el siglo XXl y la tecnología es una valiosa herramienta que ayudará a la humanidad.
Es así como tenemos en nuestras manos un sin fin de lugares por ver y cosas por conocer desde el otro lado de la pantalla, como lo es con La casa azul.
Fuente: Miguel Tovar Fotografía estudio.
La casa azul es el museo que conmemora a la famosa pintora Frida Kahlo. Se ubica en el centro de Coyoacán, uno de los barrios más significativos de Ciudad de México; esta es considerada una de las ubicaciones turísticas con mayor reconocimiento del país.
El lugar tiene un estilo alegre y campirano, con muchas gamas de colores vividos que adornan la esencia de su bella estructura arquitectónica, envolviéndote del ambiente mexicano apenas pongas un pie dentro.
El recorrido en el inmueble comienza con el acceso a las cinco salas dedicadas a la exposición de obras de arte Kahlo. Se visita el estudio, la cocina, el comedor y las recámaras pertenecientes a la artista; la de día y la de noche, en las que pasaba la mayor parte de su tiempo pintando. En el exterior de la casa se encuentra una terraza, una fuente y gran diversidad de vegetación, de forma que se completa la estética de forma única. Al salir de la casa hay una gran exposición de vestidos como muestra del icónico estilo que la artista solía usar.
Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nació el 6 de Julio de 1907, desde pequeña su vida se vio marcada por el dolor físico a causa de una enfermedad. Al crecer accidentes, lesiones y diversas operaciones dieron como resultado una gran limitación motriz que se extendió obligándola a permanecer en cama todo el tiempo. Fue ahí donde sus habilidades artísticas salieron a flote y comenzó con la pintura como pasatiempo, sin saber que más tarde sería un ícono de cultura por muchas generaciones futuras. Sus obras de arte se caracterizan por ser crudas y metafóricas, pues la artista expresaba, principalmente, etapas importantes de su vida, momentos que la marcaron, estados de ánimo y autorretratos. Fue esposa de Diego Rivera, pintor y muralista muy conocido en la primera mitad del siglo XX.
Las dos Fridas, 1931. Museo de arte moderno, Ciudad de México
Frida Kahlo fue, es y seguirá siendo un gran icono feminista y revolucionario que perdurará en toda la historia del pueblo mexicano, seguirá inspirando y cautivando con su historia y gran talento a todo aquel que le dé la oportunidad. Su fama mundial ha logrado que muchos turistas viajen a diario para conocer cómo y donde vivió, así como saber más de sus magníficas obras y de su vida.
A pesar de que lo virtual no asemeja para nada al contacto físico y a la vida misma como la conocemos, nos ayuda a llevar estos meses de confinamiento de una mejor manera. Por ahora nos tendremos que adaptar al internet como la realidad virtual, hasta que la crisis sanitaria pase.
Hace muy poco escuche o leí una frase que decía “Sin Octavio Paz, Elena Garro no hubiera sido escritora”. Esta pequeña afirmación ha retumbado dentro de mí, indague sobre la otra historia, la que casi no se conoce y de conocerse prefieren hacerla invisible. Encontré que Octavio Paz redujo a Elena Garro al espacio privado, a ser una esposa abnegada, ama de casa y dedicada a sus quehaceres, en algunas versiones de esta historia se menciona que Garro fue engañada para contraer matrimonio con Paz. A pesar de eso Elena Garro logró hacerse un espacio respetable entre los literatos y ha sido uno de los más grandes referentes de la literatura mexicana
Dentro de la batalla por la memoria cultural el ganador fue Octavio Paz pues la cultura del sistema patriarcal está hecha por y para los hombres , para su idolatría y reconocimiento.
Pensar en la igualdad de género dentro de la literatura, significa encontrarnos con panoramas poco favorecedores para las mujeres, en los que nuestra identidad ha sido narrada y leída a través de los ojos, pensamientos y palabras de los hombres, panoramas en los que nuestra figura no es nuestra, si no producto de sus fantasías, y nuestras palabras han sido dichas y tergiversadas a través de sus labios. Reducidas a musas dentro de la poesía, cuando les gusta que callemos “porque estamos como ausentes. ” (Neruda, 1924)
Que la literatura sea un espacio de hombres para hombres significa, por ejemplo, que el Premio Nobel de Literatura, desde 1901 (año en la que inicia la entrega de este premio) hasta el 2019, haya sido entregado a 15 mujeres, frente a 101 premios entregados a escritores varones. Significa también que, durante una búsqueda cualquiera en Google sobre autores de literatura universal, encontremos la mención de 2 mujeres (en las que destacan Jane Austen y Mary Shelley) frente a la mención promedio de 8 hombres (de los cuales destacan Dante Alighieri, Franz Kafka, Víctor Hugo, Charles Dickens, Goethe, Julio Verne, León Tolstoi y Oscar Wilde).
Dentro del esta pequeña retrospectiva no hay que dejar de lado a autoras como las mencionadas anteriormente Jane Austen y Mary Shelley, además de otras grandes autoras como lo son: Virginia Woolf, Emilia Pardo, Isabel Allende, Simone de Beavouir, las hermanas Brontë; Emily, Charlotte y Anne, Gabriela Mistral, Louisa May Alcott, Sor Juana Inés de la Cruz, entre muchísimas otras que seguro estoy dejando de lado, pues todas ellas lograron abrirse camino dentro de esta cultura literaria hecha por hombres y han logrado el reconocimiento a pesar de eso.
Reivindicar la literatura a través de lo femenino, no significa dejar de leer a todos los hombres, porque desde el punto de vista critico existen muy buenos escritores, y tampoco significa leer solo a mujeres, significa más bien complementar nuestra lectura a través de nuevas voces y experiencias por que esto nos abre la puerta a explorar otras formas de ver el mundo, en el que conceptos como género, etnia y clase social no se deben de dejar de lado.
Es solo a través del relato y narrativa de nuestro ser femenino que formamos y encontramos una identidad colectiva que nos hace visibles. Es solo a través de la fuerza de nuestras palabras que transformamos la manera de ver la literatura y la manera en la que somos representadas en ella. escribir y leer para y sobre nosotras es hablar de lo que nadie más hablara, oír lo que nadie quiere escuchar y gritar lo que siempre se ha hecho callar. Leer a mujeres es una gran forma de oponerse al sistema patriarcal.
El lector recordará que anteriormente tocamos el tema del erotismo en la fotografía, así como su condena social por temas como la moral, religión y sociedad, quienes se han empeñado en señalar como “sucia” toda imagen donde aparezca un cuerpo desnudo o semidesnudo, e incluso, han sembrado en nuestras cabezas una determinada idea acerca de su propia desnudez y sexualidad. Pero, ¿qué pasa cuando el cuerpo desnudo frente a la lente es el propio?
Los autorretratos han estado presentes desde la antigüedad, en los muros de cavernas encontramos grupos de hombres que se retrataron a sí mismos peleando contra bestias, y conforme fueron avanzando las técnicas pictóricas se volvió más común. En el medievo grandes pintores se retrataban en un intento por expresar sus sentimientos y mostrarle al mundo la percepción de ellos mismos, ya dice el psiquiatra francés Jacques Lacan que «la percepción que cada ser humano tiene de sí mismo, de su propia imagen con la que se registra como Uno, está relacionada con la noción de su ego». El pintor buscaba sacar de su mente la idea que tenía de sí y trasladarlo a su lienzo, para mostrarle al mundo quién era, y en esta influía tanto su ego como sus sentimientos.
Ya vemos en los famosos autorretratos de Frida Kahlo como expresa el sufrimiento por circunstancia de su desventurada vida en sus pinturas, otro gran ejemplo es el eterno incomprendido Vicent Vang Gogh, se extrajo de su mente en forma de oleo varias veces, sobre todo luego de ser ingresado al asilo Saint-Paul-Mausole, donde pinta su autorretrato luego del percance con Gaudin que da como resultado una automutilación de su oreja.
El autorretrato es creado mucho antes de la aparición de la fotografía, pero cuando ésta aparece se produce un cambio en la cultura de la imagen. El autorretrato fotográfico está presente desde su origen, Hippolyte Bayard —competidor de Daguerre en la autoría de la invención fotográfica—, se autorretrató en 1840 como un cadáver en la reclamación de su reconocimiento y desde entonces lo hicieron muchos otros. En este ejemplo el retratado está delante de la cámara y lo él ve es tan sólo el objetivo de ésta: es el artefacto quien actúa.
En un retrato una segunda persona es fotografiada por una primera persona, lo que implica la percepción del prójimo y una exposición de éste para ser contemplada por otro durante su realización, en cambio, el autorretrato busca que una sola persona se identifique consigo mismo mediante una imagen que él mismo crea, y si bien es contemplada por otros, esto se logra hasta que la imagen está terminada.
Ahora, implementar una característica más al autorretrato: el erotismo, supone una experiencia más íntima del retratado: la comprensión de la desnudez propia. Ya sea con poca o total ausencia de la ropa, con el juego de luz y sombra o las connotaciones eróticas que se le dé al autorretrato, esta fotografía implica remitirse a la propia sexualidad y la concepción que se tiene de ésta en relación con el propio cuerpo. Parece incluso más personal ya que no hay un tercero oponiéndose entre la relación persona-cámara, y la ausencia de alguien manejando el aparato permite mayor libertad y desinhibición a la hora de posar y probar nuevas técnicas, pero también ofrece la oportunidad de contemplar el cuerpo como instrumento de arte y belleza, en lugar de atribuirle las características que diversos sistemas han intentado imponer en las ideas de los individuos.
El autorretrato ofrece la intimidad que el erotismo reclama, despojarse de todo complejo o norma para experimentar con el cuerpo y poder descubrir en uno mismo nuevos paradigmas y horizontes. Significa contemplar tu verdadero yo sin prejuicios externos y asimilar la belleza del cuerpo como obra de arte y vehículo de la libertad y autorrealización.
Además, este subgénero de la fotografía y el erotismo brinda un elemento sobresaliente del que carecen los retratos eróticos: la deliberación personal de mostrar al mundo el resultado final, pues si bien la ética del fotógrafo debe ser evitar divulgar la obra si el modelo así lo desea, el creador ya conoce la imagen. Sin embargo, en los autorretratos eróticos, a excepción del artefacto con el que se produce dicha fotografía, sólo quien está delante del lente conoce lo que capturó, y a menos que sea su deseo mostrarla al mundo, la cámara guardará su secreto: la percepción de sí mismo.
Por Noris Romo
Referencias
Jose Maria Gentil Baldrich. (2018). SOBRE ESPEJOS, AUTORRETRATOS Y “SELFIES”. Revista de Expresión Gráfica Arquitectónica.
A lo largo de los siglos los espacios públicos han sido principalmente acaparados por hombres, dejando en casa (o en la cocina) a grandes mujeres; mujeres que soñaban, creaban y pensaban. No obstante, hubo algunas que salieron del anonimato y dejaron huella con sus grandes obras. Escritoras de todos los tiempos inmortalizadas entre las páginas de un libro.
Mujeres libres u oprimidas, escritoras de profesión o de casualidad, periodistas sin miedo o con miedo como manera de impulso. Todas y cada una de ellas muy peculiares en el impacto que sus palabras tienen y tuvieron en su tiempo.
Ya sea a través de textos progresistas, novelas utópicas, cuentos de casa, poesía amorosa, reflexiones filosóficas, batallas libradas, o biografías disfrazadas de literatura, cada una a su estilo hizo grande el género literario y permitió que nosotras, las del siglo XXI, descubramos nuestro propio poder. Rosario Castellanos, Elena Garro, Mary Shelley, Virginia Woolf…, probablemente estos nombres les suenen como los de escritoras emblemáticas. Lamentablemente, han existido más mujeres a las que no se les ha dado el crédito suficiente, a las que se les reconoce sólo por el hombre con el que estuvieron acompañadas. Y es por eso que esta sección está dedicada a las grandes mujeres escritoras que han marcado la historia de la literatura. Aquellas que, entre tantos hombres, brillaron más; que inspiraron a las que no podían salir de casa o tenían miedo de visibilizarse. Las que enfrentaron un sistema que iba en su contra, aquéllas que nadaron contracorriente y lograron sobrevivir. Las entregadas a su pasión, mujeres de ojos grandes, mujeres que sabían latín, mujeres que quisieron ser hombres.
Esto por y para ellas.
En este espacio habrá notas biográficas acerca de escritoras mujeres de todas las épocas e se incluirá una crítica a sus obras. La publicación de las notas no llevará un orden sincronizado con el tiempo en el que fueron apareciendo. Más que ser notas técnicas, se trata de una invitación a conocer quiénes son y qué han hecho estas escritoras. Darnos cuenta de que no se necesita ser de una familia acomodada o estar casada con un “gran pensador” para ser una autora excepcional.
Todas nosotras, las que estamos y las que vienen en camino hemos nacido con el poder de la pluma femenina.
I. LA TÍA MASTRETTA
Periodista de profesión y escritora por coincidencia.
FIL 2019 Fotografía por Isabel Villagrana
María de los Ángeles Mastretta de Aguilar, mejor conocida como Ángeles Mastretta nació el 9 de octubre de 1949 en la ciudad de Puebla, hija de Ángeles Guzmán y Carlos Mastretta. Ángeles ingresó a la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM en el año de 1971; mientras estudiaba, comenzó su carrera en el periodismo, trabajando como colaboradora ocasional en Excélsior, La Jornada, Proceso y Ovaciones. En 1974 fue becada por el Centro Mexicano de Escritores donde conoció a Juan Rulfo, Salvador Elizondo y Francisco Monterde.
Fue directora de Difusión Cultural de la ENEP-Acatlán. Encabezó el Museo del Chopo y formó parte del consejo editorial de la revista feminista FEM. Tiene un blog titulado “Puerto Libre”. Llegó a escribir, además, en periódicos extranjeros como El País y Die Welt.
Su trayectoria literaria comenzó cuando ganó un concurso llamado La pájara pinta. Su texto se volvió poemario y es lo que ella llama “una coincidencia”. Posteriormente, nació una de sus obras más grandes “Arráncame la Vida”, publicada en 1985, la que le otorgó el Premio Mazatlán de Literatura en 1986. En 1990 sorprendió con su libro “Mujeres de Ojos Grandes”, una colección de cuentos. Para el año de 1997 regresa el triunfo con “Mal de Amores”, ganó el Premio Rómulo Gallegos, siendo la primera mujer en recibir ese galardón. “Maridos” lanzado en 2007 es otro de sus grandes textos. Y el más reciente y que la trajo a la FIL en 2019 fue “Yo Misma”, una antología donde habla de la vida, la muerte, la memoria y otros tantos temas que más de alguna vez nos ha quitado el sueño.
MUJERES DE OJOS GRANDES
“Sólo ella supo siempre que ninguna ciencia fue capaz de mover tanto, como la escondida en los ásperos y sutiles hallazgos de otras mujeres con los ojos grandes”.
FIL 2019 Fotografía por Isabel Villagrana
Ángeles siempre refleja sus ideales feministas en sus obras. En cada una de ellas existe una mujer que lucha contra el sistema patriarcal. En Mujeres de Ojos Grandes hace una recopilación de más de 37 mujeres que, a su manera, deconstruyen conductas machistas. Tal como lo dijo ella en la conferencia de Mil Jóvenes en la FIL, estas mujeres tienen ojos grandes porque pueden ver más allá de lo que sucede.
Este libro contiene ideas progresistas, pues plasma la realidad de las mujeres en nuestro país a lo largo del tiempo; las que no son casadas son quedadas, las que no son bellas son objeto de discriminación, la que no se casa por conveniencia se termina volviendo loca por un amor no correspondido. Todas las mujeres de ojos grandes tienen en común las limitaciones construidas por los estigmas y estereotipos de la sociedad mexicana, pero al mismo tiempo, comparten la capacidad de ponerlos en evidencia y tratar de erradicarlos.
Utiliza un lenguaje sencillo que da una sensación de una charla con la escritora; como contiene historias de la vida cotidiana y sucesos “normales” dentro de nuestra sociedad, no es difícil asimilar la historia y, por estas características que mencioné antes, a pesar de no tener un hilo entre sí es que se pueden entrelazar dichas historias. Sobre todo, con el último cuento, en el que hace un cierre que unifica cada relato.
La idea de este libro surge cuando su hija Catalina enferma, entonces la autora decide contarle cuentos sobre las mujeres de su familia y otras ficciones. Según relató en la misma conferencia de la FIL, al momento de relatar las historias fue testigo de la mejoría de su hija; esto es lo que la lleva a escribirlas y al mismo tiempo, nombrarlas “tías”. En ellas encontramos, por ejemplo, a la “tía Daniela”, perdida en locura por un amor mal correspondido o a la “tía Valeria”, una mujer perdidamente enamorada de su marido.
En cada historia encontramos rasgos de la personalidad de “la tía Mastretta”, elocuente, creativa, valiente, revolucionaria, feminista, libre, soñadora, ocurrente, amorosa, chistosa. Es de esos casos en los que podemos conocer a la autora a través de su obra, pues sólo basta con utilizar el poder de los ojos grandes para notarlo, así como descubrir esos mensajes “adelantados a su tiempo” que ella misma nos comparte.
Sin duda, Mastretta hace que lo cotidiano se vuelva literatura valiosa para las letras mexicanas y para todo el mundo. Tiene un toque muy particular que convierte aquello que nadie pensaría posible en algo real. La forma en la que utiliza el lenguaje y juega con él para darle otras intenciones es algo característico dentro de su narrativa.
Mujeres de Ojos Grandes es una antología que cautiva por su sencillez y su toque de relato íntimo. Además de encontrar a Ángeles en cada “tía”, puedes encontrarte en un espacio de cómoda privacidad. Seguramente entre estos cuentos habrá uno que se relacione con una anécdota y entonces lo sentirás como si fuese una descripción de un recuerdo en tu historia de vida.
Todos los textos de Mastretta tienen plasmado su estilo tan único y vale la pena leerlo, son económicos, tienen un diseño creativo en cuanto a la portada, y a pesar de que no todos son fáciles de encontrar, con suerte podrás tenerlos tan pronto como los busques.
Los centros comerciales tienen suficientes establecimientos llamativos para atraer al público en sus momentos de esparcimiento, de manera que, cada fin de semana se pueden encontrar las numerosas e interminables filas en los establecimientos de retiro de dinero, tiendas de ropa y, por supuesto, comida rápida. Sin embargo, nos encontramos ante una nueva razón para permanecer en una fila de espera, esta vez por un tiempo más prolongado de lo habitual: se trata de una fila para ingresar a los centros comerciales y a los locales en los que invertimos tiempo y dinero.
El pasado 15 de junio, a partir de la llamada “Fase de Responsabilidad Individual” en Jalisco, se permitió la apertura de centros comerciales, entre otros espacios de actividad económica, que permanecían cerrados a causa de la pandemia por COVID-19. Para lograr hacer buen uso de este permiso, se implementaron algunas normas o lineamientos sanitarios, comúnmente llamados filtros, en los que: se verifica que el centro comercial no exceda el 25% de su capacidad, se toma la temperatura de cada persona, se coloca gel antibacterial con alcohol y se pide a cada persona que limpie sus zapatos en un tapete con desinfectante, entre otras precauciones.
No obstante, no es suficiente con el primer filtro en la entrada de los centros comerciales, donde ya se genera una fila con bastantes personas que esperan pasar por el proceso de “sanitización”, en algunos de los establecimientos se repite el proceso; en otros, como el caso de los relacionados con alimentos, se separan las mesas o se pone una nota para que los clientes se sienten a cierta distancia unos de otros. Así que, además de las largas filas para pagar por la compra, ahora se debe esperar para entrar a cada local a una distancia de desde 1.5 hasta 2 metros entre cada persona, se pide entrar una persona por familia y se debe esperar a que baje el aforo máximo que debe haber en el establecimiento.
Al tener conocimiento de cada uno de los lineamientos a seguir para entrar y permanecer en los centros comerciales, se podría pensar que la gente optaría por no asistir a esta gran fuente de exposición a contagios. Sin embargo, de lunes a viernes (días permitidos para la apertura de las tiendas comerciales), se puede apreciar los estacionamientos, que han sido destinados a la cantidad de clientes permitidos, algo más que llenos. Así como filas que aumentan su longitud conforme avanza el día, familias que “se hacen responsables” de llevar a sus niños a un posible escenario de contagio por COVID-19, o trabajadores que regresan a su rato de esparcimiento antes de llegar a sus casas.
Todos buscan salir, encontrarse con sus seres queridos de nuevo, avivar el espíritu consumista de los últimos años. Así que, después de meses de precauciones, esperar de diez a veinte minutos extra en un establecimiento dentro de un centro comercial no resulta tan malo. Eso sí, las filas siguen presentes al salir de los centros comerciales, ya sea para pagar el estacionamiento al tener coche particular o esperar el transporte público, que siempre ha sido problema, en especial en los tiempos lluviosos.
Desde el pasado 14 de julio se registraron alrededor de 13,267,250 casos de COVID-19 a nivel mundial. Las muertes alcanzaron la cifra de 576, 316 mientras que los recuperados, reflejando un tono más optimista, rondan entre los 7,733,004.
En cuanto a los países más afectados, Estados Unidos ocupa el primer lugar con 3 millones de infectados, seguido por Brasil, India, Rusia, Perú, Chile, México, España, Reino Unido y Sudáfrica. Así pues, son varios de estos países los que se encuentran invirtiendo más en la investigación de vacunas contra el Covid-19.
Un ejemplo de esto son las universidades inglesas de Oxford y el Imperial College. Éste último declaró que, si sus estudios marchan bien, ofrecerán la vacuna al país a mediados del 2021.
Actualmente, los resultados de su investigación han involucrado a 15 personas. La universidad británica también señaló que es difícil estimar si las vacunas actuales funcionaron con todos, ya que uno de sus principales problemas es determinar cuál es la cantidad necesaria para causar inmunidad en el ser humano.
Por otra parte, en Estados Unidos se llevó a cabo un ensayo de la vacuna en humanos, el cual fue practicado en 45 personas. Además, fueron necesarias dos dosis con aproximadamente un mes de diferencia entre cada una, donde, después de la segunda dosis, se originó un gen neutralizante que otorgó inmunidad contra el virus.
Por si fuera poco, Rusia también está experimentando en humanos y espera llegar a la etapa final a mediados de agosto. Según el Instituto Gamaleya, en Moscú, los exámenes previos probaron ser seguros para los humanos y están entrando en la última fase (fase III) de sus vacunas.
Junto a estos avances biológicos contra el COVID-19, igualmente encontramos a China trabajando en conjunto con los Emiratos Árabes Unidos, quienes también están a vísperas de la fase III y tienen más de 15,000 voluntarios listos para probar la vacuna.
Actualmente hay 178 vacunas en desarrollo, 17 de ellas se encuentran en la fase III. El Dr. Anthony Fauci, director de Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de los Estados Unidos, expresó que si no se obtiene la vacuna a finales del primer año, será a más tardar en el primer trimestre del 2021.
Hasta el mes de mayo Estados Unidos había sido una de las naciones más afectadas por la pandemia del Covid-19, predisponiendo en la población irritabilidad social debido a la cuarentena que se había prolongado por semanas. Se encontró una vía de escape del aislamiento con el resurgimiento del movimiento Black Lives Matter debido a el asesinato de los afroestadounidenses George Floyd en Mineápolis y Rayshard Brooks en Atlanta. Con ello se buscó promover su ideología distintiva.
Dicho movimiento inició en Florida durante el año 2013 como una propuesta en redes sociales que fue bien aceptada en la población estadounidense. La popularidad del movimiento repuntó hasta mayo del 2020 con las protestas realizadas en defensa de las vidas negras, obteniéndose así el apoyo de corporaciones como Apple, Amazon, Google, Facebook o Walmart, y de personalidades como Beyoncé, Rihanna, Paris Jackson, Ricky Martin o Lionel Messi.
Más allá del racismo o de la violencia policial, podría pensarse que los principales actores de este fenómeno social son un grupo de personas que se perciben así mismos como víctimas de un sistema, pues su misión, según CNN, es erradicar una supuesta supremacía blanca. Esta ingenua idea los condujo a las protestas del 25 de mayo, lo que derivó en un ataque a los monumentos o estatuas de personajes históricos vinculados, desde su perspectiva, a la esclavitud y el colonialismo.
Reina Isabel, La católica y Colón, en el capitolio del estado de California. Fotografía por Dreamstime/ La razón
Entre los monumentos vandalizados durante las marchas se encuentran algunos correspondientes a George Washington, Thomas Jefferson y Albert Pike, aunque sobresalen en cantidad y distribución aquellos erguidos en honor de personajes hispanos. Estos últimos se encuentran directamente relacionados al pasado histórico de Norteamérica, o no, como serían Fray Junípero Serra, Cristóbal Colón, Juan de Oñate y Salazar, la reina Isabel de Castilla y hasta Miguel de Cervantes en ciudades como Boston, San Diego, Orlando, Baltimore, Miami, Richmond, San Francisco y Missouri.
Este irracional y absurdo movimiento social, además de ser impulsado por algunos demócratas, manipula el aspecto racial para introducir los movimientos anti hispanistas que reflejan tanto la ignorancia histórica como la ausencia de valores cívicos en la población simpatizante. Afortunada o desafortunadamente lo hispano se encuentra vinculado a lo católico, por lo que es común se extienda el vandalismo hacia parroquias como la Misión de San Gabriel, la parroquia de San Pedro, el seminario en Queens y algunas iglesias bautistas. Por su parte, el presidente Donald J. Trump no solo prometió diez años de prisión para quienes derriben o dañen monumentos federales, además, firmó la Iniciativa de Prosperidad Hispana de la Casa Blanca con la que se pretende mejorar el acceso de los hispanos radicados en EUA a las oportunidades educativas y económicas de la nación.
fotografía: religiónlibertad.com
Dicho esto, observamos dos perspectivas distintas de una misma realidad; por un lado, se encuentra la población que anhela justicia para los afroamericanos no por su raza sino como ciudadanos de un Estado libre y democrático. Por otro, se encuentran aquellos que ilusamente creen en la existencia de una supremacía blanca, excusándose en ella y en el racismo para destruir signos de identidad, materiales e inmateriales, pertenecientes a la cultura hispana.
Cabe ahora realizar una comparativa y preguntarnos cuál es la situación en México. si bien el racismo existente no es marcado gracias al mestizaje, la ignorancia histórica se encuentra latente en la población, aun dentro de las universidades. Esto es el resultado no solo de la eficacia en el sistema educativo sino también de la cultural social predominante que menosprecia el tradicionalismo hispano que otorga identidad a la nación mexicana y exalta las manifestaciones públicas como único medio de expresión en el que se buscan derechos sin responsabilidades.
En fin, sólo nos queda incrementar los esfuerzos para un mejor sistema educativo básico y superior o enfrentarnos a un popular pero absurdo movimiento que incitará la división social como lo hace ahora Black Lives Matter.
El apego es una herramienta esencial para la supervivencia. Como instinto innato, los animales desarrollan el apego a sus manadas, a las madres y a los compañeros para aprender de la vida y así descubrir su rol en la larga cadena biológica. Este apego naturalmente los ayuda a entender su entorno, la forma de desarrollarse en este y a obtener un conocimiento de sus necesidades, lo que les permitirá emprender por cuenta propia su camino hacia la madurez.
En cambio, los humanos conocemos (y en el peor de los casos, desconocemos) un apego diferente. Aunque contamos con el instinto natural al desarrollarnos como animales sociales, nuestro apego nos hace saltar la barrera simbológica hacia lo sintético. Es por ello que este significado toma una relevancia psicológica y social.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, miles de niños habían quedado huérfanos y sin protección, por lo que John Bowly inició una investigación (comisionado por la OMS) con respecto a las necesidades afectivas de los niños en su desarrollo. Esta investigación permitió estructurar la teoría del apego de Bowly.
La teoría
Bowly definía el apego como un vínculo emocional profundo y perdurable que conecta una persona a otra a través del tiempo y el espacio. El psicoanalista puso un esencial énfasis en la importancia de las conexiones desarrolladas en los primeros años de vida, principalmente con el cuidador “recurrente”, identificado generalmente como la madre.
Los infantes desarrollan mecanismos de provocación para asegurar la presencia de su cuidador, lo que consiste en acciones como llorar, reír, sonreír, gritar o balbucear. La respuesta que se obtiene de estos estímulos es vital para desarrollar la confianza, la percepción propia y la personalidad. Un infante con atención y cuidados recurrentes continuos fundamenta en gran medida su autoestima y determina la forma en la que enfrentará los problemas. Por el contrario, un niño que vive con continuas separaciones de su cuidador o con una rotación continua de los mismos, puede desarrollar una personalidad evasiva, temerosa, angustiosa y con gran desconfianza hacia sí mismo y hacia los que lo rodean.
Bowly encontraba tres apegos distintos muy relacionados con la dinámica social recreada entre el cuidador y el infante. destacaba la monotropía, en la cual el bebé poseía una necesidad innata de unirse a una figura de apego principal, y por tanto aumentaría sus posibilidades de sobrevivir. El comportamiento del cuidador principal posee un impacto directo en el funcionamiento interno del niño: si el niño se siente amado, conseguirá desarrollar un apego seguro; si siente rechazo y no amor, desarrollará un apego evitativo; mientras que, si obtiene señales confusas y constante rechazo, podrá desarrollar un apego resistente.
Estos diferentes tipos de apegos están íntimamente relacionados con la forma en la que nos relacionamos y los vínculos emocionales que creamos a lo largo de nuestra vida. Una persona con un apego seguro identifica sus emociones y necesidades, desarrollando empatía por sus allegados. Un apego evitativo se caracteriza por la constante necesidad de evadir el rechazo y el dolor, pero en sí, la desconfianza hacia el cuidador principal es su característica más relevante. Por otro lado, se encuentra el apego resistente o ambivalente, donde el infante procesa las muestras de rechazo y cariño como normales, respondiendo con ira, enojo, pánico o grandes muestras de afecto. Es seguro que en este punto hayas identificado alguna emoción familiar ¿no es así? Solo necesitamos analizar nuestras relaciones y la forma en la que respondemos al temor.
El apego no existe, son los papás
Aunque la forma en la que nos relacionamos con otras personas y seres vivos no solo se fundamenta en la teoría del apego, tiene mucha relación con como reaccionamos ante los eventos angustiosos, los cuales se han modificado con el tiempo.
Con las nuevas tecnologías nuestra forma de interactuar se ha radicalizado. La mensajería instantánea, el bombardeo de imágenes y la propaganda constante acentúa nuestras necesidades afectivas con nuestros allegados, lo que se traduce en nuevas formas de solicitar afecto. Ya no somos niños pequeños a los que les permiten llorar plácidamente, ahora somos adultos llamando con ímpetu y frenesí ridiculizado. Mientras este afecto sea constante y efectivo, solo así estaremos tranquilos. He aquí la cura para la ansiedad.
La pérdida del primer amor, junto con el miedo y la sensación de jamás ser aceptados y queridos es abrumadora. La herida de un ser amado fallecido es devastadora y se traduce en la angustia, en la ansiedad irreparable de perder algo que jamás podrá ser reemplazado.
De lo irremplazable a lo desechable
Bowly estableció en su teoría la capacidad de un infante para reemplazar momentáneamente sus necesidades (afectivas o básicas) con su cuidador principal y así poder dirigirlas a objetos. Estos juguetes no se utilizan como mero entretenimiento, cumplen una función de placer, interacción y vinculación que el infante puede identificar y procesar, es una forma indirecta de relacionarlos con la satisfacción y disgusto.
Conforme crecemos, nuestras necesidades de satisfacción e insatisfacción se desarrollan y somos capaces de reconocer un poco más conscientemente aquello que produce placer o displacer en nuestro organismo. Estos nuevos requerimientos de afecto, aceptación y comunicación ya no se limitan a aquellos que nos rodean. El internet y los dispositivos móviles nos permiten apegarnos a aquello que consideramos una extensión de nosotros mismos, sin importar que sea una persona o algo fabricado de frío y duro plástico. La ansiedad tiene un nuevo aliado: el mundo digital, la nueva droga del milenio.
¿Alguna vez has sentido que algo material es completamente irremplazable?, ¿Has sentido la ansiedad que abraza al corazón al pensar que hemos perdido algo?, ¿Podríamos considerar esta nueva interacción como algo antinatural y artificial?
No existe una cura
La expresión “todo es efímero”, que repetía con simpatía y desdén Marco Aurelio, no es del todo errada. Entender la fragilidad de la realidad y de las personas, nos ayuda a comprender que la angustia no es más que un displacer aceptado.
Entender la impermanencia de los objetos y situaciones es la clave. El desapego es la única opción, pero no es algo completamente fácil de realizar. También es necesario entender la naturaleza de los eventos, la descomposición de todo aquello que consideramos orgánico y armónico, y entender que no existe la melodía perfecta que pueda ser pronunciada eternamente.
Analizar, enfocar e identificar la forma en la que reaccionamos nos ayuda a descubrir quiénes somos y porqué. Aunque el desapego sea la filosofía máxima, el autoconocimiento es la única cura de todo mal interior.